Logopedia infantil

¿Cuándo llevar a los niños al logopeda?

Cuando a lo largo de su crecimiento normal pueden aparecer problemas  del lenguaje, del habla, de escritura, de deglución o de voz; o cuando se detectan déficits en la expresión o comprensión de la comunicación.

¿Es necesario conocer las etapas de desarrollo del lenguaje?

Si, ayudará a los padres y profesionales que tratan con niños a identificar posibles anomalías o retrasos.

  • Primer año y medio de vida: durante este periodo los bebés se comunican a través de: llantos más iniciales se pasa a las sonrisas como reclamo, los gorjeos, la anticipación gestual ante los primeros juegos y al juego con los sonidos a través de secuencias sonoras. Éstas incluyen primero a las vocales para después progresar al uso de consonantes y más tarde combinar ambos elementos. Es momento para los primeros juegos, intercambios comunicativos y la socialización de los bebés. Si al año y medio el niño sólo usa vocales es el primer síntoma de que algo no va bien.
  • Entre los 18 y los 24 meses: ya comienzan a usar palabras, emplean varias palabras y empiezan las primeras combinaciones de dos palabras que constituyen ya los inicios incipientes de la sintaxis. La falta de combinación de palabras es un marcador clínico claro de que el niño es candidato a sufrir un trastorno del lenguaje.
  • De los 2 a los 4 años: es la etapa de la explosión lingüística, en la que se emplea cada vez más vocabulario y que permite que de un mes para otro los niños puedan aprender a realizar oraciones simples (sujeto, verbo y objeto).
  • A partir de los 4 años: la construcción del lenguaje oral es más elaborada y a los 5 años ya existe una complejidad que les permite contar experiencias y narrar pequeñas historias.

Problemas de Articulación del habla

En la mayoría de los casos los padres acuden a la consulta del logopeda por problemas articulatorios en el habla. Éstos pueden tener una base neurológica u orgánica como una disfunción o una anomalía cerebral en las regiones asociadas al desarrollo del habla o bien defectos físicos en los órganos periféricos como la lengua, la mandíbula o los dientes.

Cuando el componente no es orgánico sino funcional se hablaría de dislalias. Estos trastornos funcionales se derivan de aspectos como una mala coordinación de los órganos que intervienen en el lenguaje, mala respiración, tensiones o nervios o un contexto socioeconómico en el que existen incorrecciones en el lenguaje. Todos estos aspectos tienen un mejor pronóstico y se recuperan bien.

Los trastornos del habla se dividen a grandes rasgos en los articulatorios de fácil detección basados en problemas como la pronunciación (el niño dice ‘cado’ en vez de ‘carro’) y aquellos que pasan más inadvertidos en los que no hay problema de articulación pero en los que el niño habla mal.

En este último caso se pueden sustituir fonemas (se dice ‘tole’ en vez de ‘cole’), se cambian sonidos y se asimilan sonidos que pueden afectar a sílabas o palabras (‘chocholate’ en vez de ‘chocolate’) o según la posición del fonema éste se pronuncia o no (‘catillo’ en vez de ‘castillo’).

Disfunciones orales. Terapia miofuncional

Problemas  del sistema estomatognático, el cual está formado por el conjunto de estructuras esqueléticas musculares, nerviosas, glandulares y dentales.

Este sistema se relaciona orgánica y funcionalmente con los sistemas digestivo, respiratorio, fonológico y de expresión facial y con los sentidos del gusto, el tacto y el equilibrio. Está relacionado también con las funciones neuro-vegetativas:

  • Respiración
  • Succión
  • Masticación
  • Deglución

La Terapia Miofuncional: “el conjunto de procedimientos o técnicas basados ​​en la corrección del desequilibrio muscular orofacial, que permite mejorar el comportamiento de la musculatura alterada y corregir los hábitos incorrectos adquiridos”. Pretende conseguir la reeducación de un patrón de deglución incorrecto (lo que se conoce como Deglución atípica), dificultades de succión, la respiración bucal y problemas de lenguaje o articulación derivados de estas alteraciones.

El objetivo final de esta terapia es conseguir un perfecto equilibrio de la musculatura orofacial.

Aunque, la terapia miofuncional es un trabajo que realiza el logopeda, es necesario trabajar de forma coordinada y/o simultánea con la intervención de otros profesionales como: pediatras,  otorrinolaringólogos, ortodontistas, osteópatas, etc.

Problemas en la fluidez de habla

Las repeticiones de palabras y frases a temprana edad (2-4)son un aspecto normal en el  desarrollo del lenguaje, así como la disfemia o tartamudez es evolutiva y desaparece por sí sola. Sin embargo, el tartamudeo real también empieza a presentarse a esta edad. Existen  factores de riesgo que pueden indicar la necesidad de la intervención precoz de un logopeda:

  • Antecedentes familiares de tartamudez
  • Las repeticiones o la tartamudez persisten más de 3 meses
  • Notable tensión física
  • Presencia de bloqueos (sin salida de sonido, a pesar del esfuerzo visible)
  • Malestar emocional evidente del niño en relación al habla.

Retraso del lenguaje

Niños que inician el habla hacia los 2,5 – 3 años, es decir, un año y medio más tarde de lo que sería esperado.

Inician P3 con una combinación de 2 palabras o los inicios de la frase simple, lo que significa que inician la escolaridad con un perfil bajo o mínimo en todos los niveles del

Fonológico (pronunciación): Morfosintáctico (confección de   oraciones. Semántico (adquisición de vocabulario insuficiente para su edad) Pragmático   (uso práctico del lenguaje y habilidades comunicativas)

Problemas de voz

Las más comunes son las disfonías infantiles que  son una afectación en la calidad de la voz haciéndolas más ronca, que viene provocada generalmente por, dificultades para mantener una voz uniforme, cansancio al hablar, falta de tono o descoordinación respiratoria o un sobreesfuerzo vocal.

La disfonía aparece lentamente, percibiendo el niño primero una ligera fatiga vocal, escozor o una sensación de contracción en la zona laríngea (garganta). Posteriormente, el enroquecimiento es cada vez más frecuente hasta que se hace permanente.

Los factores a destacar son:

  • Factores emocionales
  • Alteraciones posturales
  • Mecanismos laríngeos
  • Necesidades Vocales
  • Elementos tensionales

La disfonía infantil se da sobretodo por  el abuso vocal (chillar, hablar excesivamente, vocalizaciones forzadas, etc.), aunque existen otros factores que pueden provocar una lesión en las cuerdas vocales, como las afecciones respiratorias, los antecedente familiares, el perfil psicológico del niño (por ejemplo, niños nerviosos, ansiosos, que tienden a gritar mucho, etc.) o modelos vocales del entorno que rodea al niño.

La Terapia de voz va dirigida normalmente a personas que hacen un mal uso de la voz y en la que se trabaja tanto de forma indirecta como directa con el paciente.
La terapia indirecta se basará en dar información al niño y a la familia, sobre las normas de higiene vocal, entrenamiento auditivo y eliminación del mal uso o abuso de la voz.
Las técnicas de terapia directa se harán con la ayuda del profesional (foniatra, logopeda), y se basarán en conseguir una relajación postural, una relajación laríngea, una respiración costodiafragmática-abdominal, una coordinación fono-respiratoria adecuada, así como un mejor control del tono y el volumen de la voz.

Antes de que un logopeda comience la evaluación de la voz o el tratamiento, una evaluación por un otorrinolaringólogo es necesaria para diagnosticar la patología vocal. El logopeda puede desarrollar un plan de tratamiento apropiado en relación con el diagnóstico de la ORL.

Trastornos más frecuentes del lenguaje escrito: 

  • Dislexia: Incapacidad o dificultad para la lectura. Los niños sin dificultades lectoras usan la ruta fonológica durante los dos primeros cursos de la educación primaria y comienzan a introducir la visual a medida que van adquiriendo vocabulario lector con la práctica lectora, hecho que ya se detecta hacia finales de segundo de primaria.
    Se diagnosticará Dislexia cuando el niño presente dificultades importantes en la lectura más allá de los 8 años o presente dificultades atípicas, cuando se han descartado dificultades generales que las puedan provocar y cuando una intervención ajustada a sus dificultades no le ayude a superarlas.
  • Disgrafia: Incapacidad o dificultad para la realización de las grafías.
  • Distorgrafia: Dificultad para desarrollar una escritura ortográficamente correcta .