Logopedia adultos

“Quién de verdad sabe de qué habla, no encuentra razones para levantar la voz“
Leonardo Da Vinci

Disfonía, se manifiesta con esfuerzo para emitir un sonido, dificultades para mantener la voz, agotamiento al hablar, variaciones de la frecuencia fundamental, falta de volumen.

Afonía,  pérdida total de voz, es decir, se trata de la incapacidad de hablar, resultando más grave que la disfonía. Una causa común es la ruptura del “nervio laríngeo recurrente” que se puede ver afectado por un tumor o debido a una cirugía.

Suelen tener problemas con la voz, las personas que la utilizan como instrumento de  trabajo como: profesores, telefonistas, agentes comerciales, locutores, actores, cantantes con técnica insuficiente, y personas que hacen mal uso de la voz.

Para una buena rehabilitación de la voz, antes que nada se debe partir de un diagnóstico médico riguroso, ya sea con un médico otorrino o de un foniatra. Es decir, sabremos cómo respira el paciente, cómo apoya la voz, a partir de ahí, el logopeda puede comenzar a trabajar la patología o disfunción de la voz. Es  muy importante trabajar  con un equipo interdisciplinar

En los últimos años a población cada vez tiene más problemas con la voz; las causas son multifactoriales, pero la principal es que hablamos mucho y mal, abusamos de nuestra voz y no la cuidamos lo suficiente, así que, si nuestra laringe no es resistente… Además, hay momentos de la vida de una persona en qué, por una crisis laboral o emocional, se pueden producir problemas… e incluso trastornos de la voz. Ello hace que se tenga que recurrir a un logopeda.

Consejos para cuidar la voz

Evitar  tabaco, alcohol, gases nocivos (lacas, tintes, …), comidas y bebidas fuertes o demasiado calientes o frías, determinados medicamentos, ambientes muy calientes o fríos, cambios bruscos de temperatura, ambientes ruidosos que obligan a forzar la voz, situaciones de estrés, …

 

Hábitos incorrectos:

    • respirar por la boca
    • hablar más alto o en un tono inadecuado,
    • “carraspear” o toser frecuentemente,
    • forzar la voz cuando ésta no está bien
    • chillar, gritar frecuentemente, …
    • hablar susurrando
    • hablar mientras se realiza un esfuerzo físico importante (ej. Levantar o moverse con algo de peso)

Hábitos correctos:

    • mantener una buena hidratación de las cuerdas bebiendo agua, haciendo gárgaras, tomando vahos, …
    • en personas que necesiten hablar mucho por su profesión tener periodos de descanso y no forzar la voz
    • postura corporal correcta
    • alimentación correcta
    • dormir  horas suficientes
    • relajación

Trastorno de la fluidez del habla

La Disfemia o Tartamudez es un trastorno que afecta a la fluidez del habla y en el que aparecen repeticiones de sonidos, sílabas, palabras o frases y que se caracteriza por la prolongación, bloqueos o pausas inadecuadas durante el discurso. Es lo que también conocemos como tartamudeo.

El aspecto más preocupante de la tartamudez es el efecto que puede tener en las emociones del hablante, las actitudes y el autoconcepto. El tartamudeo puede conducir realmente a la evitación de ciertas situaciones sociales y oportunidades tanto laborales como personales.

Trastornos adquiridos del lenguaje

Es la pérdida o alteración del lenguaje una vez ya está adquirido. Puede afectar tanto a nivel de comprensión como de producción y dificulta la capacidad de comunicarse mediante el lenguaje oral y/o el lenguaje escrito en función de las áreas cerebrales afectadas, pudiendo presentar mayor o menor incidencia en cada una de las habilidades.

Afasia, normalmente es consecuencia de: accidente cerebral o ictus, traumatismo craneoencefálico; debido a accidentes, infecciones localizadas o difusas del cerebro, como puede ser una encefalitis.

Disartria, trastorno motor del habla causado por la debilidad o parálisis de los músculos que se utilizan para hablar. La disartria es el resultado del daño al sistema nervioso central o periférico. Las causas comunes incluyen: ictus, accidente craneoencefálico, por enfermedad neurodegenerativa (Parkinson, Esclerosis múltiple, etc), tumor cerebral

Alexia,  pérdida de la capacidad de leer una vez se ha adquirido este aprendizaje. Puede ir acompañada por la pérdida en la capacidad de escribir (agrafia), aunque la persona puede hablar y entender la lengua hablada.

Trastornos de la deglución:

O disfagia es la dificultad en la preparación oral de la deglución, o en el movimiento de la comida desde la boca hasta el estómago. Estas dificultades aumentan el riesgo de que la comida o la bebida “vaya por el camino equivocado”. De esta manera en vez de ir por el esófago hasta el estómago, la comida o la bebida pueden ir a la tráquea y hacia los pulmones. Esto se conoce como aspiración o atragantamiento. En algunos casos, la patología médica ha dañado la capacidad de detectar la sensación de asfixia. El individuo puede estar asfixiándose en silencio sin ningún tipo de signo externo. Esto se conoce como aspiración silenciosa.

Las causas más comunes de los trastornos de la deglución son los siguientes:

  • El daño neurológico, como Ictus o lesión cerebral.
  • Enfermedades degenerativas como la enfermedad de Parkinson, esclerosis múltiple o esclerosis lateral amiotrófica (ELA).

Algunos síntomas propios de la disfagia son:

  • El babeo, o que la comida se derrame fuera de la boca mientras se come.
  • Incapacidad para masticar
  • Tos o carraspeo después de cada trago de agua
  • Frecuente neumonía

La congestión en el pecho después de las comidas